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Nuestro baño de cine

Unos baños de cine

El mundo de la gran pantalla nos invita a evadirnos de nuestra rutina y a recrear escenas de nuestros personajes favoritos. Las creaciones audiovisuales que muchas veces se quedan en nuestra retina tienen escenas donde el baño tiene un gran protagonismo.

¿Quién de nosotras no ha soñado de pequeña ser una sirena dentro de su bañera como Daryl Hannah en “1, 2, 3… Splash”? ¿Quién no ha llorado con la escena del baño del metro de “En busca de la felicidad”? ¿Cuántas veces nos hemos dado un baño con pétalos de rosa como en “American Beauty”?

Como podemos ver, muchas escenas cinéfilas que nos han marcado han tenido lugar en el baño. Pero si pudierais elegir un baño de cine para vuestro hogar, ¿cuál sería?

Un baño de miedo (“El Resplandor”)

La obra de Stephen King fue magnificada por Stanley Kubrick en la gran pantalla consiguiendo que a muchos de nosotros se nos pusiera la piel de gallina. Seguro que todos recordamos el icónico baño de la habitación 237 todo en tonos verdes: el mobiliario, la bañera, el retrete, las paredes… La tendencia monocromática se estilaba en ese baño, y su glamour y amplitud podríamos copiarlo en nuestra casa con tonos tierra, actualizando el mobiliario y la ducha, y por supuesto, sin contar con la sorpresa que habita en dicho sitio.

«El Resplandor» (1980) de Stanley Kubrick

Un baño vintage (“Pretty Woman”)

La sonrisa de la novia de América nos enamoró en dicha película mientras cantaba la canción “Kiss” de Prince durante un baño de espuma. Y es que el baño del Hotel Beverly Wilshire ha sido deseado por todas las mujeres del mundo no solo por su elegancia y toque vintage, sino por la historia de amor que transcurre entre esas paredes. De este baño nos quedamos con la grifería cromada en tonos dorados, perfectos para destacar frente a espejos de considerable tamaño.

«Pretty Woman» (1990) de Garry Marshall

Un baño con personalidad (“Friends”)

¿Quién dijo que un baño pequeño no podía ser grande? El baño de Monica Geller en “Friends” demuestra que un pequeño baño puede brillar por su enorme personalidad. Y es que el mítico aseo de la serie combinaba color con azulejos, muebles con almacenaje, detalles vintage… ¡lo tenía todo en un espacio reducido! Hoy en día podríamos tener un baño a la altura eligiendo un mobiliario que aporte frescura y funcionalidad, combinado con colores llamativos.

«Friends» (1994) de David Crane y Marta Kauffman

Un baño de grito (“Psicosis”)

Posiblemente la mítica escena de la ducha con los estridentes violines de fondo consiguió que muchos de nosotros cambiásemos nuestras cortinas por mamparas de cristal. Al menos así podíamos ver si alguien nos acechaba. Es verdad que al ser una obra en blanco y negro no podemos conocer todos los detalles de su estética, pero sí nos invita a querer componer un baño con diseño sobrio, que combine tonos en blanco y negro y con toque industrial. Eso sí, sin cortinas por favor.

«Psicosis» (1960) de Alfred Hitchcock

Un baño peleón (“El club de la lucha”)

El baño es el lugar elegido por todos nosotros para descansar después de un día duro, y para el personaje de Brad Pitt no iba a ser menos. Su escena fumando dentro de la bañera es una de las pocas imágenes de calma y paz dentro de una película llena de golpes y peleas. El toque mugroso de este baño no es lo que queremos destacar, ya que estéticamente no es la tendencia a seguir. Lo mencionamos porque cada uno debe diseñar su baño conforme a su personalidad para estar a gusto en su espacio de confort.

«El club de la lucha» (1999) de David Fincher

Cada baño es un mundo y en el cine son el reflejo de los personajes o escenarios de acciones detonantes para las tramas. Los baños cinematográficos tienen magia y por eso los recordamos, pero nosotros también podemos tener nuestro baño de cine en el que creernos estrellas de Hollywood.

¿Empezamos con el reto?
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